En un nuevo episodio de alta tensión diplomática y militar, el presidente Donald Trump lanzó una advertencia directa al gobierno de Irán. Durante sus declaraciones de este jueves, el mandatario confirmó el despliegue de una "flota enorme" de la Marina estadounidense hacia aguas cercanas al país persa, una medida de presión ante la violenta represión de las protestas que sacuden a Teherán.
Analistas navales y expertos en defensa han confirmado movimientos estratégicos que respaldan las palabras de Trump. El portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln, acompañado por su grupo de ataque, fue detectado abandonando el Mar de China Meridional con rumbo al Océano Índico, una ruta que lo posiciona para intervenir en el entorno iraní.
"Estamos vigilando a Irán. Tenemos muchos barcos yendo en esa dirección por si acaso... Tal vez no tengamos que usarlos, ya veremos", declaró el republicano.
La movilización militar ocurre tras conocerse cifras alarmantes sobre las protestas en Irán. El gobierno de dicho país admitió recientemente la muerte de 3,117 personas, aunque organizaciones de derechos humanos sostienen que la cifra real es considerablemente mayor.
Aunque Trump había pausado sus amenazas de intervención la semana pasada, luego de que Irán suspendiera temporalmente algunas ejecuciones de manifestantes, el nuevo despliegue naval sugiere que la Casa Blanca no está satisfecha con la situación actual. Al ser cuestionado sobre si su objetivo es forzar la salida del líder supremo Ali Jamenei, el presidente se limitó a responder que no deseaba "entrar en detalles".