En un giro inesperado de su política exterior, el presidente Donald Trump sugirió que la OTAN debería enviar contingentes militares a la frontera sur de Estados Unidos. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario planteó el uso del Artículo 5 —la cláusula de defensa colectiva de la alianza— para detener lo que calificó como "invasiones de migrantes".
La propuesta de Trump busca que las fuerzas internacionales asuman el control fronterizo, permitiendo que los agentes de la Patrulla Fronteriza se enfoquen en otras funciones operativas. El núcleo de su argumento se basa en interpretar el flujo migratorio como un ataque armado que activaría la ayuda obligatoria de los países miembros.
"Debimos obligar a la OTAN a venir aquí a proteger nuestra frontera sur... liberando así a un gran número de agentes", publicó el presidente.
Esta declaración no es aislada; ocurre en medio de las tensiones por la intención de EE. UU. de anexar Groenlandia. Tras reunirse con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, Trump anunció que: