En un nuevo episodio de su agresiva política exterior, el presidente Donald Trump anunció un aumento significativo en los aranceles a productos provenientes de Corea del Sur. La medida eleva los impuestos de importación de un 15% a un 25%, afectando sectores estratégicos como la industria automotriz, la madera y los medicamentos.
El mandatario justificó la decisión a través de sus redes sociales, señalando que la Asamblea Nacional surcoreana ha demorado la aprobación del marco comercial pactado en julio de 2025. Según Trump, mientras Estados Unidos actúa con rapidez para reducir aranceles en cumplimiento de los pactos, espera la misma celeridad de sus socios comerciales.
Esta acción es parte de una estrategia recurrente en la administración Trump para forzar negociaciones favorables:
Por ahora, Corea del Sur se encuentra en una encrucijada legislativa para ratificar el acuerdo de octubre pasado, mientras sus exportaciones a EE. UU. comienzan a encarecerse drásticamente.