La brutal ola de frío que azota a los Estados Unidos ha pasado de ser una crisis de infraestructura a una tragedia humana desgarradora. Mientras las cuadrillas trabajan a marchas forzadas para restablecer la energía en el sur del país, las autoridades confirman que la cifra de víctimas fatales ha ascendido drásticamente en las últimas horas.Una madre intenta lo imposible
El incidente más doloroso ocurrió en Bonham, Texas. Tres hermanos —Howard (6 años), Kaleb (8) y EJ (9)— perdieron la vida tras caer a un estanque congelado en una propiedad privada.
El accidente: El menor de los tres cayó primero al romperse el hielo; sus dos hermanos mayores saltaron de inmediato en un intento desesperado por rescatarlo.
El esfuerzo materno: Cheyenne Hangaman, madre de los niños, relató cómo se lanzó al agua luchando contra el hielo que seguía quebrándose. "Me quedé paralizada por el frío", confesó tras no poder alcanzar a sus hijos.
El sur bajo cero y sin energía
La tormenta ha dejado una franja de nieve y hielo de más de 2,100 kilómetros, paralizando estados que no están acostumbrados a temperaturas extremas:
Aunque el tráfico aéreo comienza a normalizarse tras la cancelación de más de 17,000 vuelos durante el fin de semana, el Servicio Meteorológico Nacional advierte que lo peor podría no haber pasado: