La Reserva Federal (Fed) ha tomado una postura firme en su inicio de año. En una decisión que marca un claro distanciamiento de los deseos de Donald Trump, el organismo decidió mantener sin cambios sus tasas de interés, rompiendo con la tendencia de recortes que venía aplicando en los últimos meses.
Con una votación de 10 contra 2, los líderes del banco central justificaron la pausa basándose en la salud de la economía estadounidense:
Esta decisión coloca a la Fed en una posición delicada frente a la administración Trump. Desde su regreso al poder hace un año, el presidente ha intensificado sus ataques contra la institución: