El presidente Donald Trump ha vuelto a poner la historia en el centro del debate diplomático. En un mensaje oficial emitido este lunes 2 de febrero desde la Casa Blanca, el mandatario conmemoró los 178 años del Tratado de Guadalupe Hidalgo, utilizándolo como estandarte para justificar sus actuales políticas de seguridad, migración y control fronterizo.
Trump estableció una conexión directa entre el avance militar del siglo XIX y su lucha actual contra lo que denomina "invasiones" en la frontera sur. Durante su discurso, destacó varios puntos clave que definen su visión geopolítica para este 2026:
El comunicado enfatizó que, gracias a ese triunfo, Estados Unidos obtuvo más de 1.3 millones de kilómetros cuadrados, lo que representaba el 55% del territorio mexicano de aquella época. Trump calificó este hecho como la base del poderío actual del país.
En el marco de los 250 años de la independencia de Estados Unidos, el mensaje concluyó rindiendo honores a los soldados caídos en la intervención. Para Trump, el legado de 1848 no es solo un recuerdo histórico, sino una prueba vigente del "espíritu estadounidense" y un recordatorio de su compromiso innegociable con la protección del interés nacional frente a cualquier amenaza externa.