En un encuentro clave celebrado en Beijing, el canciller chino Wang Yi garantizó a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, que el gigante asiático mantendrá un apoyo inquebrantable para proteger la soberanía y seguridad del país caribeño. Ante la compleja situación internacional, China se comprometió a ampliar la cooperación bilateral y a colaborar con otras naciones para fortalecer la solidaridad del "Sur Global". El jefe de la diplomacia china destacó la resistencia del pueblo cubano frente a las dificultades, asegurando que su país se opone rotundamente a cualquier medida que busque asfixiar el desarrollo económico y el derecho a la subsistencia en la isla.
Esta muestra de respaldo ocurre en un momento crítico para La Habana, que enfrenta un severo desabasto de combustible y presiones externas intensificadas. Como respuesta inmediata, el gobierno de Xi Jinping ya ha materializado ayudas de emergencia que incluyen 80 millones de dólares y un cargamento masivo de arroz para paliar la escasez. Durante la gira de Rodríguez, que también contempla visitas a Rusia y Vietnam, los funcionarios chinos exigieron a Washington el cese de las sanciones y bloqueos, reafirmando que la relación entre ambas naciones trasciende lo diplomático para consolidarse como un vínculo entre "hermanos y camaradas" que buscan la justicia internacional.