La administración del Dalái Lama ha reaccionado con firmeza ante la reciente desclasificación de archivos federales en Estados Unidos vinculados al fallecido magnate Jeffrey Epstein. A través de un pronunciamiento oficial, la oficina de Tenzin Gyatso negó de forma "inequívoca" haber mantenido contacto alguno con el financiero, asegurando que Su Santidad nunca conoció a Epstein ni autorizó reuniones en su nombre. La aclaración surge luego de que el entorno del líder budista apareciera citado en más de 150 ocasiones dentro de los registros, lo que generó una ola de especulaciones en medios de comunicación y plataformas digitales.
Los documentos revelados detallan una logística que Epstein pretendía desplegar en 2012, incluyendo un presupuesto de un millón de dólares para la renovación de una vivienda y el supuesto uso de aeronaves privadas para trasladar a la comitiva tibetana. Correos electrónicos del magnate sugieren que este seguía de cerca la agenda del Nobel de la Paz e intentaba, mediante contactos académicos, atraerlo a cenas privadas años más tarde. Sin embargo, el análisis de los archivos muestra que la gran mayoría de las menciones son referencias genéricas, como artículos de prensa o enseñanzas budistas, que el financiero simplemente coleccionaba.
Es fundamental precisar que la aparición de un nombre en estos registros no constituye una prueba de conducta ilícita ni de una relación personal establecida. Jeffrey Epstein, quien se suicidó en 2019 mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual, solía incluir a figuras internacionales en sus archivos para aparentar cercanía con el poder y el prestigio global. Hasta el momento, no existen evidencias que contradigan la versión de la oficina del Dalái Lama, la cual mantiene que todas las menciones en los "archivos Epstein" responden a intereses unilaterales del magnate y no a un vínculo real.