En el marco de su séptima visita oficial a Washington en este segundo mandato de Donald Trump, Benjamín Netanyahu firmó este miércoles su integración a la Junta de la Paz. El acto ocurrió durante una reunión con el secretario de Estado, Marco Rubio, previa al encuentro del primer ministro con Trump en la Casa Blanca. Este organismo, presidido de forma vitalicia por el republicano, nació con el objetivo de supervisar la posguerra en la Franja de Gaza, pero ha expandido sus ambiciones a la resolución de conflictos globales, sumando aliados clave como Argentina, aunque despertando el recelo de la Unión Europea por el posible desplazamiento de la ONU.
El viaje de Netanyahu ocurre en un momento crítico para la seguridad regional. Las negociaciones por un acuerdo nuclear entre EE. UU. e Irán se han reanudado tras la "Guerra de los 12 días" de junio pasado, un conflicto que incluyó bombardeos estadounidenses a instalaciones iraníes. Mientras Israel exige que cualquier pacto incluya el desmantelamiento del programa de misiles balísticos y el cese de apoyo a milicias como Hezbolá, Teherán solo acepta limitaciones nucleares a cambio del fin de las sanciones. La presión es máxima: Trump mantiene una flota encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln cerca de Irán, amenazando con una intervención militar directa si no se logra un acuerdo definitivo.Puntos clave de la agenda Netanyahu-Washington: