Una jornada de recolección de mariscos terminó en fatalidad para Emma Amit, una reconocida creadora de contenido de 51 años en la provincia de Palawan. El incidente ocurrió en Puerto Princesa, donde la influencer, acompañada de amigos, capturó varios crustáceos en un manglar para su canal de redes sociales. En la grabación, que alcanzó miles de reproducciones, se le ve preparando los ejemplares en una olla con leche de coco y probando frente a la cámara el llamado “cangrejo del diablo”. Lo que parecía un contenido gastronómico habitual se transformó en una emergencia médica pocas horas después, cuando Amit comenzó a manifestar signos de una intoxicación fulminante.
A pesar de ser una pescadora experimentada, Amit no sobrevivió a los efectos del veneno. Al día siguiente del video, su estado de salud decayó drásticamente, presentando convulsiones y una coloración azul oscura en los labios, síntoma característico del colapso por neurotoxinas. Tras permanecer inconsciente en un hospital local, la mujer fue declarada muerta el pasado 6 de febrero. Las investigaciones posteriores en su domicilio confirmaron el hallazgo de caparazones de colores brillantes, identificados como especies de arrecife que contienen tetrodotoxina y saxitoxina, sustancias que atacan el sistema nervioso y carecen de antídoto.
Las autoridades de la isla han emitido una alerta urgente a la población costera para extremar precauciones, recordando que este tipo de toxinas no se eliminan con el calor de la cocina. El caso ha generado una profunda consternación en la comunidad de Luzviminda, especialmente porque la víctima y su familia conocían bien los riesgos del mar. Este suceso reabre el debate sobre los límites de la creación de contenido en entornos naturales peligrosos y la importancia de identificar correctamente las especies marinas antes de su consumo para evitar desenlaces irreversibles.