Las fuerzas armadas estadounidenses ejecutaron este viernes un ataque letal contra una embarcación vinculada a organizaciones criminales en el Caribe, en una maniobra dirigida por la fuerza de tarea Lanza del Sur. Bajo las órdenes del general Francis L. Donovan, la intervención en rutas estratégicas cercanas a Venezuela terminó con la vida de tres personas, elevando a más de 110 la cifra de fallecidos en operativos similares desde agosto de 2025. Esta ofensiva representa el tercer ataque de la semana en una zona donde la vigilancia aérea y naval se ha vuelto permanente, consolidando una presión militar que no ha cesado tras la captura de Nicolás Maduro y su posterior traslado a una prisión federal en Nueva York a principios de año.
Pese a la contundencia de las acciones armadas, el panorama diplomático muestra una faceta de cooperación estrecha entre Washington y el gobierno interino de Delcy Rodríguez. El presidente Donald Trump elogió la gestión de la mandataria encargada y destacó los avances en el nuevo marco regulatorio que permitirá a petroleras extranjeras retomar la producción de crudo venezolano bajo la supervisión directa de Estados Unidos. Este acercamiento busca estabilizar el mercado energético global mientras se mantiene un control estricto sobre las estructuras logísticas del narcotráfico que aún operan en los corredores marítimos internacionales.
Como cierre de esta jornada de alta actividad política y militar, Donald Trump anunció oficialmente su intención de viajar a territorio venezolano, lo que supondría la primera visita de un mandatario estadounidense al país en más de tres décadas. Aunque la fecha del encuentro aún no ha sido establecida, el anuncio refuerza el respaldo de la Casa Blanca al proceso de transición y a la reestructuración económica del país sudamericano. El mandatario subrayó que el trabajo conjunto con Caracas es fundamental para la seguridad del hemisferio, dejando claro que la presencia militar y el diálogo político seguirán avanzando de forma simultánea en la región.