El ambicioso plan de reconstrucción para la Franja de Gaza ha recibido un impulso definitivo. Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, ratificó este miércoles que los países miembros de la recién formada Junta de Paz han prometido una inversión inicial de 5 mil millones de dólares. Este capital estará destinado exclusivamente a esfuerzos humanitarios y a la reconstrucción de la infraestructura en el devastado territorio. La confirmación llega tras los adelantos realizados por el presidente Donald Trump, quien inaugurará formalmente las sesiones de trabajo este jueves antes de continuar con su agenda en el estado de Georgia.
Más allá del apoyo financiero, el anuncio destaca por el compromiso militar y de seguridad. Leavitt informó que las naciones participantes han puesto a disposición "miles" de soldados que integrarán una fuerza internacional de estabilización, además de colaborar en la formación y apoyo de la policía local. El objetivo central es garantizar un entorno seguro que permita el flujo de ayuda y el inicio de las obras de edificación, abordando uno de los desafíos más complejos del conflicto: el mantenimiento del orden durante la transición.
La reunión inaugural, que tendrá lugar en el Instituto de Paz de Washington (recientemente renombrado en honor al mandatario republicano), contará con la presencia de dignatarios de más de 20 países. Aunque la lista oficial de participantes se mantiene bajo reserva hasta el inicio del evento, la Casa Blanca asegura que existe un "interés masivo" por parte de la comunidad internacional para consolidar este organismo como la principal herramienta de resolución de conflictos globales. Se espera que los detalles técnicos sobre el despliegue de tropas y la administración de los fondos se revelen durante el transcurso de la cumbre.