Una jornada de esquí en el norte de California terminó en catástrofe tras registrarse una avalancha en el pico Castle que ha cobrado la vida de, al menos, ocho personas. La sheriff del condado de Nevada, Shannan Moon, confirmó el hallazgo de los cuerpos de ocho de los nueve esquiadores que permanecían desaparecidos desde la mañana del martes. El siniestro impactó a un grupo de 15 personas (11 esquiadores y cuatro guías) que fueron sorprendidos por el desprendimiento de nieve en esta zona del Bosque Nacional de Tahoe.
El operativo de rescate, que involucra a decenas de socorristas, se ha visto severamente dificultado por la tormenta invernal que azota la Sierra Nevada desde el lunes. Aunque seis personas lograron ser rescatadas con vida durante las primeras horas del operativo el martes, el clima hostil, caracterizado por fuertes ráfagas de viento y nevadas históricas, ha ralentizado la localización del último integrante del grupo. Las autoridades locales enfatizaron que existía una advertencia de aludes vigente para la cordillera, dadas las peligrosas acumulaciones de nieve que se esperaban esta semana.
El Servicio Meteorológico Nacional estima que la región podría acumular hasta 2.4 metros de nieve antes de que la tormenta amaine al finalizar este miércoles. Mientras tanto, las familias de las víctimas esperan noticias en medio de un escenario de "extrema peligrosidad" en las montañas. Esta tragedia subraya el riesgo crítico que enfrentan los destinos turísticos de alta montaña durante el paso de fenómenos meteorológicos de gran magnitud en el oeste de los Estados Unidos.