La caída del líder criminal en Jalisco ha desatado una respuesta inmediata de las misiones diplomáticas de Estados Unidos y Canadá, que este domingo emitieron alertas de seguridad críticas para sus connacionales y personal gubernamental. El gobierno estadounidense ordenó el confinamiento estricto de su personal en las sedes consulares de Tijuana y Monterrey, extendiendo la advertencia a puntos clave como Guadalajara, Reynosa y diversas zonas de Michoacán y Guerrero. La medida responde a los bloqueos carreteros y enfrentamientos activos que han fragmentado la circulación en múltiples estados, instando a los ciudadanos extranjeros a buscar refugio inmediato y minimizar cualquier movimiento innecesario hasta nuevo aviso.
El impacto de la violencia post-operativo alcanzó con fuerza al sector turístico, especialmente en Quintana Roo y Puerto Vallarta. En este último, las autoridades canadienses y estadounidenses confirmaron la suspensión total de servicios de transporte público, taxis y plataformas digitales, dejando a miles de visitantes bajo orden de resguardo en sus hoteles o residencias. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá describió un escenario de alta tensión con presencia de vehículos incendiados y tiroteos, recomendando a sus ciudadanos mantener un perfil bajo y evitar cualquier área con actividad policial o militar.
La crisis de seguridad también ha paralizado la conectividad aérea en el occidente del país. Aunque los aeropuertos no han clausurado operaciones formalmente, aerolíneas internacionales como Air Canada han suspendido sus vuelos hacia Puerto Vallarta y Guadalajara debido a la imposibilidad de garantizar traslados terrestres seguros hacia las terminales. Ambas embajadas enfatizaron la importancia de utilizar redes sociales y mensajería para mantener informados a familiares sobre su ubicación exacta, mientras los consulados operan bajo protocolos de emergencia para asistir a sus ciudadanos en medio de la incertidumbre que recorre el territorio mexicano.