FedEx ha tomado la iniciativa legal contra la administración estadounidense al presentar una demanda este lunes para exigir el reembolso total de los aranceles abonados durante la gestión de Donald Trump. La empresa fundamenta su reclamo en la reciente decisión del Tribunal Supremo, que el viernes pasado anuló los poderes de emergencia utilizados para imponer estas cargas impositivas. En el documento judicial, la compañía sostiene que la importación de mercancías bajo estas políticas le causó daños financieros directos, señalando como responsables al Gobierno, a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y a su comisionado, Rodney Scott.
Aunque la demanda no especifica una cifra exacta de indemnización, las previsiones financieras de la propia mensajera ya anticipaban un impacto cercano a los mil millones de dólares para su ejercicio fiscal de 2026 debido a estas tasas. Con este movimiento, FedEx se convierte en la primera gran corporación en reaccionar judicialmente tras el histórico fallo que invalidó los denominados aranceles "recíprocos". El dictamen del Alto Tribunal determinó que el uso de la ley de 1997 para estos fines otorgaba al Ejecutivo facultades tributarias que pertenecen exclusivamente al Congreso, calificando a los aranceles como un tipo de impuesto a la ciudadanía.
Esta batalla legal surge tras la anulación de la tarifa global base del 10 por ciento y los gravámenes adicionales del 25 por ciento aplicados a socios estratégicos como México y Canadá. Mientras otras firmas como Costco mantienen procesos similares en espera, la acción de FedEx pone en jaque la recaudación obtenida bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). La resolución del caso no solo definirá el destino de cifras millonarias para la empresa de logística, sino que también establece el ritmo para una posible oleada de reclamos de otras multinacionales afectadas por la misma política comercial.