Francia, Reino Unido y Alemania evalúan acciones militares para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones, tras los ataques represivos desatados por la muerte del líder supremo Alí Jamenei. Las naciones europeas actuarán en colaboración con Estados Unidos, que prevé una ofensiva de cuatro semanas contra objetivos en Teherán.
El presidente francés Emmanuel Macron, el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro británico Keir Starmer condenaron los ataques "indiscriminados y desproporcionados" de Irán contra países no involucrados inicialmente en la crisis. Señalaron que los ataques amenazan a personal militar y civil de sus aliados.
Uno de los incidentes más graves fue el impacto de un dron iraní en un hangar naval francés en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. El ministerio de Defensa británico reveló que socios han solicitado mayor protección, por lo que permitieron a EU usar sus bases militares. "El único modo de frenar la amenaza es destrozar los misiles en origen", indicaron.
Las represalias iraníes también alcanzaron bases estadounidenses en Arabia Saudita, Baréin y Kuwait. Mientras, Israel intensificó su ofensiva con 100 aviones de combate, atacando instalaciones de la Fuerza Aérea iraní, su mando de misiles y fuerzas de seguridad interna.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que la operación, bautizada "Furia Épica", avanza más rápido de lo esperado. Extendió los ataques a Líbano e instó a la Guardia Revolucionaria a "deponer las armas o enfrentar una muerte segura".
Irán, por su parte, anunció la formación de un consejo para elegir al sucesor de Jamenei en uno o dos días. Su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, comunicó disposición al diálogo, respaldada por Omán. Trump afirmó haber aceptado la propuesta de negociación.
La ofensiva de Israel y EU ha dejado más de 200 muertos en Irán, incluidas 148 personas en un bombardeo a una escuela femenina. Hubo celebraciones en algunas zonas por la muerte de Jamenei, mientras que en Nueva York, París, Berlín y otras ciudades se registraron protestas.
La UE celebró una reunión de emergencia. Su jefa de política exterior, Kaja Kallas, calificó el momento como "definitorio". El papa León XIV pidió detener la espiral de violencia. Rusia y China criticaron la intervención, mientras Pakistán, Irak y Turquía también expresaron preocupación.