En la madrugada del lunes, el ejército de Israel ordenó la evacuación de 53 ciudades y pueblos en el sur del Líbano. La medida responde a una escalada de tensiones tras un ataque de Hizbulá contra Haifa, en represalia por el bombardeo israelí-estadounidense que presuntamente causó la muerte del líder supremo iraní, Ali Jameneí.
La vocera de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), Ella Waweya, emitió la advertencia a través de X. Indicó que cualquier persona cerca de instalaciones o armas de Hizbulá "está poniendo su vida en riesgo". Las FDI han intensificado sus bombardeos en los suburbios del sur de Beirut y zonas fronterizas libanesas.
Hizbulá, grupo chií aliado de Irán, lanzó proyectiles contra el norte de Israel tras el ataque a Irán. Este fue el primer movimiento ofensivo desde el alto el fuego entre Israel y Líbano firmado a finales de 2024.
El sur del Líbano y los suburbios meridionales de Beirut registraron una oleada de desplazamientos. En septiembre de 2024, más de 1.2 millones de personas huyeron de sus hogares en cuestión de días, la mayor crisis de desplazados en la historia reciente del país.
Las FDI continúan sus operaciones aéreas contra posiciones atribuidas a Hizbulá, en lo que analistas describen como una nueva fase de confrontación regional.