El conflicto en Medio Oriente entró en su cuarto día con una escalada sin precedentes entre Irán, Israel y Estados Unidos, tras la presunta muerte del líder supremo iraní Ali Jamenei. Un ataque conjunto atribuido a fuerzas israelíes y estadounidenses habría desencadenado la actual ofensiva.
Este martes, el Ejército de Israel confirmó que eliminó en un bombardeo a Daud Ali Zadeh, comandante temporal de la Fuerza Quds para el Líbano, en Teherán. Zadeh había reemplazado a Hassan Mahdabi, también muerto en un ataque israelí previo. Las FDI lo acusan de coordinar el apoyo militar a Hezbolá y el envío de armas a milicias aliadas.
En un comunicado, el portavoz en árabe del Ejército israelí exigió a los representantes iraníes en el Líbano que abandonen el país "inmediatamente" o serán atacados. Mientras, Israel intensificó sus bombardeos contra lanzadores y fábricas de misiles en territorio iraní.
Irán respondió con decenas de misiles balísticos contra Israel, activando sirenas antiaéreas. Aunque la mayoría fueron interceptados, al menos 11 personas han muerto por impactos. Además, drones atacaron la embajada estadounidense en Arabia Saudí.
Trump criticó públicamente al Reino Unido y España por su falta de apoyo en la campaña, asegurando que "arruinan" las relaciones bilaterales. Francia y Grecia, en cambio, enviaron buques a Chipre como medida de contención tras el ataque iraní a una base británica.
El Sistema Internacional de Monitoreo (IMS) detectó un evento sísmico de magnitud 3.9 en Fars, Irán, a las 06:55 UTC. La CTBTO descartó un ensayo nuclear y lo atribuyó a un terremoto natural. La información desde Irán sigue limitada por cortes de comunicación y restricciones a periodistas.
"No descartamos tropas sobre el terreno", declaró Trump al New York Post, dejando abierta una escalada mayor.