La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, compareció este martes ante el Comité Judicial del Senado en medio de creciente presión por los tiroteos mortales de dos manifestantes en Minneapolis durante operativos migratorios.
Las muertes de Renee Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses, desataron protestas y exigencias de transparencia. Agentes federales bajo el mando de Noem los abatieron durante redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
En su testimonio, Noem defendió las acciones de sus agentes y afirmó que se basó en reportes iniciales que presentaban a las víctimas como agresores. Rechazó disculparse, aunque el senador Dick Durbin y otros demócratas insistieron en que debía hacerlo.
"Nos encontramos con caos provocado por manifestantes violentos", dijo Noem, quien culpó además a activistas y políticos demócratas de incitar la confrontación.
Las redadas, inicialmente presentadas como una medida contra el fraude en Minnesota, desplegaron cientos de agentes federales. La respuesta ciudadana incluyó patrullas vecinales, uso de silbatos para alertar y apoyo a inmigrantes asustados.
El caso generó una crisis política. Trump envió al "zar de la frontera", Tom Homan, para tomar el control en Minneapolis. Desde entonces, se ha reducido el número de agentes, aunque la política de deportaciones masivas continúa.
Noem también enfrentó cuestionamientos por el manejo de la información y posibles violaciones a derechos constitucionales. Su comparecencia continuará el miércoles ante un comité de la Cámara de Representantes.