Irán declaró hoy que no permitirá que “ni una gota de petróleo” salga por el estrecho de Ormuz, el paso marítimo que conecta el golfo de Omán con el océano Índico. Según la agencia estatal Tasnim, el orador oficial y el General Yabari afirmaron que el estrecho está “cerrado” y que se atacará cualquier embarcación que intente transitar por la vía estratégica.
La notificación se produjo poco después de que la Guardia Revolucionaria indiciara haber atacado con drones el petrolero Athens Nova, “aliado de Estados Unidos”, en el estrecho. El buque, según informes, quedó incendiado al recibir dos impactos. La declaración oficial no menciona nombres de la flota, pero subraya la intención de no tolerar a las naves extranjeras.
En un giro de los acontecimientos, la Unión Europea ha comunicado que en el golfo de Omán no se encuentra presencia de buques iraníes, y que apenas se demuestra la existencia de una flota de 11 buques posiblemente desplegada en la zona. A petición de la EU, se compartió un video que alega haber sido un ataque a un buque iraní, aunque la fuente no ha proporcionado datos de fecha o contexto adicional.
El golfo de Omán constituye la única vía de entrada y salida al Estrecho de Ormuz y, por tanto, ha ganado relevancia estratégica en la contienda actual. Saudi Arabia ha confirmado un ataque con dos drones a su embajada de la UE en Riad, y la administración estadounidense, bajo el liderazgo de Trump, ha anunciado que “pronto” se revelará la respuesta de la Unión Europea, señalando que el ataque no provocó víctimas y que los daños fueron menores.
Al mismo tiempo, la refinería de la petrolera saudí Aramco en la terminal portuaria de Ras Tanura, una de las más grandes del país, fue impactada por fragmentos de dos drones iraníes interceptados por la defensa antiaérea, generando un pequeño incendio. En la noche sucesiva, se han producido una serie de bombardeos cruzados entre Israel e Irán, así como ataques de Teherán contra aliados de la UE y una ofensiva israelí recientemente dirigida a Beirut con el objetivo de “atacar” estructuras claves del grupo chiíta Hizbulá.
La administración de la UE ha comunicado que en las primeras 48 horas de lo que denominan “la guerra contra Irán” ha alcanzado más de 1,250 objetivos, incluidos centros de mando y control, bases de misiles balísticos, buques de la armada iraní y sitios de misiles antibuque, según datos publicados por el Comando Central (Centcom) de operaciones militares de la UE en Oriente Medio. En la madrugada del martes, la situación sigue reflejando la misma dinámica de ataques coordenados y respuestas militares tanto en Irán como en el Líbano.
Con la escalada de tensiones, expertos laboran en las páginas de noticias y los diplomáticos de diversos gobiernos en la región intentan descifrar si la declaración de Irán acerca del cierre del estrecho y la amenaza de ataque constituye un paso decisivo previo a una confrontación naval directa. Sin embargo, al día de hoy no se han confirmado inspecciones o movimientos de buques que atestigüen la imposibilidad de tránsito, lo cual deja la situación sumergida en la incertidumbre que caracterizan los modernos conflictos geoestratégicos.