El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con "cortar todo el comercio" con España tras la negativa del gobierno español a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón de la Frontera en operaciones contra Irán.
La medida, que incluiría un presunto embargo comercial, fue mencionada por Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. Acompañado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que "no quiere tener nada que ver con España" y calificó su postura como "terrible".
Según Bessent, el Tribunal Supremo de EE.UU. ha reafirmado la capacidad del Ejecutivo para imponer embargos comerciales unilateralmente, aunque aún no se ha activado ninguna medida formal.
El gobierno de Pedro Sánchez mantiene que el uso de las bases españolas debe ajustarse a la legalidad internacional y al marco de la Carta de las Naciones Unidas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, negó que las instalaciones estén apoyando los ataques a Irán.
Albares defendió la decisión como coherente con los intereses nacionales y con el respaldo mayoritario de la opinión pública. Comparó la situación con el reconocimiento del Estado palestino, una decisión inicialmente cuestionada pero luego respaldada por muchos países.
"La posición de España representa el sentimiento abrumadoramente mayoritario de los españoles y del mundo", dijo Albares.