El 29 de enero, la Emmanuel Damas, de origen haitiano, fue registrado bajo custodia de ICE y mudado al Centro de Corrección de Florence, un recinto de seguridad media en Arizona. Apenas 20 días después, a mediados de febrero, el hombre lamento una dolorosa muela, una que ni el dentista del hospital de la comunidad tuvo ni pidió. Según su hermano, el 4 de marzo, Presly Nelson, manifestó que la familia había informado al personal médico del centro de que Damas padecía de dolor dental, pero la petición quedó sin atender.
Nelson, quien describió su dolor con frases tan cotidianas como “no se lo tomé en serio”, explicó que “esperaría una muerte así en países con menor acceso a atención médica, pero no en los Estados Unidos”. El relato de la falta de respuesta del personal de la oficina correccional y de la agencia federal se ha sumado a la lista de inquietudes sobre cubiertas insuficientes de atención médica en las instalaciones de ICE.
Revisando los hechos, el Office of the Maricopa County Medical Examiner registró que la causa de muerte resultó “pendiente” en la fecha de la notificación (4 de marzo).
Con la muerte de Damas, el número de fallecimientos bajo custodia de ICE durante el presente año ascenderá a al menos nueve. Entre sus compañeros de detención se encuentra el mexicano Alberto Gutiérrez Reyes, cuyo caso se hizo público el 27 de febrero, luego de que había informado de dolores en el pecho y falta de aire. El médico del hospital, mismo que indicó un prior tratamiento, los reportó sin resultados y el paciente perdió la vida.
Al instante del informe de la muerte, la oficina de DHS se quedó en silencio, sin contestar a los correos electrónicos de los medios solicitando información. La agencia anunciación menciona que un comunicado de prensa se publicaría en el futuro.
En el ámbito local, la concejala de Chandler, Christine Ellis, una graduada de enfermería de origen haitiano, comentó que la familia de Damas se acercó a la oficina para buscar apoyo. También puntualizó que al recibir la solicitud de asilo, el 28 de septiembre, Damas entre los puestos de detención del centro quedó ignorado mientras la esperanza de un futuro seguro disminuía.
El centro correccional, operado por CoreCivic, una empresa con fines de lucro que controla finanzas y logística del recinto, no ofreció comentarios. El caso de Damas reitera la crítica de expertos y defensores de derechos humanos que la práctica de detención arbitraria y la factibilidad de interrupción en los recursos médicos deben revisarse de manera urgente.