El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, afirmó que su gobierno está dispuesto a colaborar plenamente con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. La declaración se da en un contexto de creciente violencia en el país centroamericano, con una tasa de 16 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Chaves señaló que en Costa Rica operan más de 300 grupos criminales, dedicados principalmente al narcomenudeo. Aunque presuntamente no tienen la magnitud de los cárteles mexicanos, advirtió que deben ser tratados como amenazas terroristas, alineándose con la postura de Estados Unidos.
En entrevista con Milenio, el mandatario atribuyó el aumento de la violencia a la inacción del poder judicial y a la falta de apoyo legislativo para endurecer las leyes penales. Durante su mandato, contó únicamente con ocho de los 57 diputados a favor de sus iniciativas.
Chaves, doctor en Economía por Harvard y exfuncionario del Banco Mundial, dijo haber sentado las bases para transformar a Costa Rica en el "Singapur de Latinoamérica". Dijo que ese proyecto continuará con su sucesora, Laura Fernández, actual ministra de la Presidencia.
El mandatario participará en la cumbre "Escudos de las Américas", organizada por Estados Unidos en Florida, donde se espera impulse una estrategia continental de seguridad. Respecto a la postura del asesor de Seguridad Nacional de EU, Stephen Miller, quien comparó a los cárteles con el ISIS, Chaves no descartó coincidir con enfoques más duros, aunque no especificó si apoya una solución exclusivamente militar.
También abordó temas bilaterales, como la relación con México y el impacto del arancel del 10% impuesto por Estados Unidos. Reiteró el interés de Costa Rica en fortalecer la cooperación regional y defendió el diálogo como herramienta para resolver conflictos internacionales.