Un grupo de veinte estados estadounidenses, entre ellos Nueva York, California y Pensilvania, anunció este jueves una demanda contra el presidente Donald Trump por la imposición de nuevos aranceles del 10% a productos importados. La medida se tomó tras la reciente anulación de aranceles previos por parte de la Corte Suprema.
Los estados demandantes argumentan que Trump estaría invocando de forma parcial y selectiva la Ley de Reforma Comercial de 1974, omitiendo requisitos clave. Según ellos, esta omisión invalida legalmente la aplicación de los nuevos gravámenes.
La Corte Suprema había revocado gran parte de las medidas arancelarias del gobierno, al considerar que excedían las facultades presidenciales. Pese a ello, Trump estableció un nuevo arancel global del 10%, válido por 150 días, tras el cual se requerirá una votación del Congreso para su permanencia.
Los estados señalan que dichos aranceles solo son legales en caso de un desequilibrio grave en la balanza por cuenta corriente, un criterio que, según ellos, no se cumple actualmente. La demanda busca frenar lo que consideran un abuso de poder comercial.
"El presidente no puede ignorar partes de una ley solo porque le convienen", declaró la fiscal general de Nueva York.