El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este viernes que no buscará ningún acuerdo con Irán, exigiendo únicamente una "rendición incondicional" para poner fin al conflicto armado iniciado el pasado sábado.
La declaración se produjo mientras Israel intensificaba sus bombardeos contra objetivos en Teherán y posiciones de Hezbolá en Beirut. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, indicó que los ataques estadounidenses contra Irán están "a punto de aumentar drásticamente".
Trump aseguró que tras la capitulación de la República Islámica y la elección de "líderes grandiosos y aceptables", EE.UU. trabajará con aliados para reconstruir económicamente a Irán, haciéndolo "más grande, mejor y más fuerte que nunca".
En los ataques iniciales, presuntamente fallecieron el líder supremo iraní, Alí Jamenei, altos mandos militares y cientos de personas, según cifras en aumento. Irán ha respondido con ataques a Israel y a bases estadounidenses en Kuwait y Arabia Saudí.
Al menos seis militares estadounidenses han muerto desde el inicio de las operaciones. Aunque Trump afirmó que Irán busca dialogar, Teherán lo ha negado.
La ofensiva militar ha generado críticas incluso dentro del ala trumpista, que argumenta que el mandatario prometió evitar guerras en el extranjero. Trump insiste en que la operación busca proteger a EE.UU. y destruir las capacidades nucleares y navales de Irán.
Este viernes, el presidente y Hegseth se reunirán en la Casa Blanca con ejecutivos de empresas de defensa.