El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, anunció este sábado que su país cesará los ataques contra naciones vecinas, siempre y cuando estos territorios no sean utilizados para agredir a Irán. La declaración se produce tras una semana de ofensivas con misiles y drones en al menos doce países de la región.
Pezeshkian, quien forma parte del Consejo de Liderazgo tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí, ofreció disculpas a los gobiernos afectados. Instó a sus vecinos a "no convertirse en instrumentos del imperialismo", en clara alusión a Estados Unidos e Israel.
A pesar del anuncio, la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, reportó una nueva oleada de ataques contra Baréin y Catar. Las autoridades iraníes han sostenido que sus ofensivas apuntan a bases estadounidenses en la región, no a los Estados anfitriones, y las consideran un derecho de defensa legítima.
El conflicto, que comenzó el sábado anterior tras bombardeos estadounidenses e israelíes contra capacidades militares y nucleares iraníes, ha dejado más de mil 230 muertos en Irán, 200 en Líbano y 11 en Israel. Seis soldados estadounidenses han muerto.
En tanto, Estados Unidos aprobó una venta de armas por 151 millones de dólares a Israel. Funcionarios advierten de una próxima campaña aérea que podría ser la más intensa hasta ahora. Irán ha advertido que tomará "todas las medidas necesarias" para su defensa.