El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, adelantó este martes que se llevará a cabo la jornada más intensa de bombardeos contra objetivos militares en Irán desde el inicio de la ofensiva conocida como Operación Furia Épica, iniciada el 28 de febrero. En declaraciones durante una rueda de prensa conjunta con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, Hegseth afirmó que la capacidad ofensiva de Irán ha sido severamente mermada por los continuos ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel.
"En las últimas 24 horas, Irán ha lanzado la menor cantidad de misiles de la que ha sido capaz hasta ahora", indicó Hegseth, subrayando que los esfuerzos aliados han logrado un "avance significativo" en la contención de amenazas procedentes de la República Islámica. Según datos proporcionados por el mando militar estadounidense, más de cinco mil objetivos estratégicos han sido alcanzados en territorio iraní, afectando directamente sus capacidades de ataque con drones y misiles balísticos.
Dan Caine detalló que los lanzamientos de misiles balísticos desde Irán han disminuido en un 90% comparado con los niveles iniciales de conflicto, mientras que los drones de ataque unidireccional —conocidos comúnmente como drones kamikaze— han caído en un 83%. "Hemos comenzado a atacar el complejo militar e industrial iraní, enfocándonos especialmente en fábricas dedicadas a la producción de drones autónomos. El objetivo es destruir el núcleo de su capacidad ofensiva independiente", explicó Caine.
Las fuerzas armadas estadounidenses continúan utilizando cazas y helicópteros de ataque para interceptar drones enemigos antes de que crucen fronteras regionales. La operación se realiza en coordinación con aliados clave en Medio Oriente, particularmente Israel, y tiene como justificación oficial la supuesta intención de Irán de "apoderarse del control geopolítico en la región", según declaraciones previas del presidente Donald Trump, quien calificó al régimen de Teherán como un "tigre de papel".
Sobre la situación interna en Irán, no se han confirmado oficialmente los reportes sobre heridas del nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido Alí Jameneí. Hegseth evitó hacer comentarios directos, pero advirtió: "Sería prudente que cualquier líder iraní tomara en serio las advertencias del presidente Trump y abandonara cualquier intento de desarrollar armas nucleares".
El costo humano del conflicto ha sido elevado. Fuentes médicas en Irán informan cientos de muertos, entre ellos numerosos civiles y niños, como consecuencia de los bombardeos aéreos. Por otro lado, al menos siete militares estadounidenses han perdido la vida debido a ataques iraníes desde el comienzo de la operación. Las autoridades estadounidenses estiman que la guerra podría concluir entre las tres y ocho semanas, un plazo que consideran acelerado respecto a proyecciones iniciales.