El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó este jueves que espera la aprobación de la Casa Blanca para un ambicioso acuerdo de producción conjunta de drones y sistemas de defensa aérea propuesto por Kiev en 2023. El pacto, que busca integrar múltiples plataformas en un sistema unificado, tiene como objetivo neutralizar enjambres de drones Shahed de origen iraní y misiles, que Rusia ha utilizado masivamente desde su invasión en febrero de 2022.
En un mensaje en redes sociales, Zelenski destacó que el conflicto reciente entre Irán y las fuerzas de Estados Unidos e Israel ha evidenciado las vulnerabilidades en las defensas aéreas globales, lo que podría acelerar la decisión de Washington. "Este acuerdo no solo fortalecerá nuestra defensa, sino que también sentará las bases para una cooperación estratégica a largo plazo", afirmó.
Rusia ha lanzado decenas de miles de drones Shahed contra infraestructura ucraniana, incluyendo un ataque nocturno récord con más de 800 drones y señuelos. A su vez, Irán ha replicado con drones similares contra objetivos en Oriente Medio. Ucrania, por su parte, ha desarrollado sistemas de defensa de bajo costo, conocidos como "cazadores de drones", que han transformado las tácticas antiaéreas modernas.
El acuerdo con EE.UU. también tendría implicaciones diplomáticas. Fuentes cercanas al gobierno ucraniano indican que una producción conjunta otorgaría a Kiev mayor influencia en futuras negociaciones con Moscú. Actualmente, las conversaciones mediadas por Estados Unidos para poner fin al conflicto están suspendidas debido a la escalada en Oriente Medio.
Zelenski llegó este jueves a Rumania, miembro de la OTAN, donde se reunió con autoridades rumanas y visitó un centro de entrenamiento para pilotos ucranianos de aviones F-16. Al día siguiente, viajará a París para reunirse con el presidente francés Emmanuel Macron. En ese encuentro, se abordará la estrategia para contrarrestar la flota clandestina de petroleros rusos que evaden sanciones internacionales.
Según el Centre for Research on Energy and Clean Air, los ingresos diarios de Rusia por exportaciones de petróleo han aumentado un 14% desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, gracias al alza en los precios del crudo. Estos recursos financian en gran medida la maquinaria bélica rusa.
Paralelamente, un alto funcionario ucraniano reveló bajo anonimato que drones de largo alcance operados por unidades especiales atacaron un depósito de petróleo y una terminal en la región rusa de Krasnodar, afectando la logística energética de Moscú. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 10 drones cerca de una estación compresora de gas, sin reportar daños. El Kremlin calificó los ataques como "temerarios".
Ucrania ha dependido del apoyo logístico y energético de Rumania durante la guerra, especialmente tras los continuos bombardeos rusos a su red eléctrica. El país también ha exportado gran parte de su grano a través del puerto rumano de Constanza, clave para mantener su economía durante el conflicto.