Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC) de Estados Unidos, presentó su renuncia a través de su cuenta en la red social X, tras afirmar que Irán "no representaba ninguna amenaza inminente" para su país y manifestar su rechazo a una posible guerra en el territorio persa. Kent, quien ocupaba el cargo desde julio de 2025, acusó a sectores de la administración de Donald Trump de impulsar una "campaña de desinformación" para justificar ofensivas contra la República Islámica.
Originario de Oregón y egresado de la Universidad de Norwich, Kent cuenta con una extensa carrera militar de 20 años. Durante su servicio, participó en 11 despliegues de combate, incluidos operativos en Asia Occidental. Fue miembro del 75° Regimiento Ranger, las Fuerzas Especiales y el Comando de Operaciones Especiales, y recibió seis Estrellas de Bronce por su desempeño distinguido.
Tras retirarse del Ejército en 2018, Kent se incorporó como oficial paramilitar en el Centro de Actividades Especiales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). En su carta de renuncia, expresó su negativa a "enviar a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no representa ningún beneficio al pueblo estadounidense", subrayando que el costo en vidas humanas no estaba justificado.
El funcionario hizo referencia al trágico fallecimiento de su esposa, Shannon Kent, suboficial superior de la Marina de EE.UU., quien murió en 2019 durante un atentado suicida en Siria. Kent afirmó que su esposa "murió en una guerra fabricada por Israel", una declaración que intensifica su crítica a las intervenciones militares en Oriente Medio. Su actual esposa, Heather Kent, también tiene una trayectoria militar con servicios en Irak y Afganistán.
A pesar de su dimisión, Kent reconoció su apoyo a las "valores y la política exterior" que Trump promovió en sus campañas de 2016, 2020 y 2024, destacando que en su primer mandato el expresidente "entendió mejor que cualquier otro cómo emplear el poder militar sin arrastrarnos a guerras interminables". No obstante, criticó que en el último año se haya creado una "cámara de eco" que distorsiona la realidad estratégica y presiona hacia una escalada militar contra Irán.