Estados Unidos e Israel llevaron a cabo un ataque coordinado contra el yacimiento de gas natural South Pars-North Dome, ubicado en el Golfo Pérsico, informó la televisión estatal iraní. El bombardeo provocó un intenso incendio en la zona, donde ya fueron desplegados múltiples equipos de bomberos para contener las llamas.
El campo de South Pars, compartido entre Irán y Catar, es la reserva de gas más grande del mundo y abastece cerca del 70 por ciento del consumo interno de gas natural de Irán. Este no es el primer ataque contra esta instalación: en junio pasado, durante una guerra de 12 días, Israel ya había bombardeado infraestructura iraní en el mismo sitio.
El actual conflicto se desató tras los ataques israelíes y estadounidenses del 28 de febrero, que culminaron con la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei. Desde entonces, la escalada militar se ha extendido por toda la región del Medio Oriente.
En respuesta, el mando operativo iraní Khatam Al Anbiya emitió un comunicado advirtiendo que "golpeará seriamente la fuente de la agresión" y anunció que apuntará a infraestructuras de combustible, energía y gas en los países desde donde se coordinaron los ataques.
Irán acusó directamente a las monarquías del Golfo —especialmente Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos— de permitir que Estados Unidos utilice su territorio o espacio aéreo para lanzar operaciones militares. La televisión estatal publicó una lista de "blancos legítimos", que incluye instalaciones petroleras y gasísticas en esos países, y afirmó que serán atacados "en las próximas horas".