Estados Unidos y Japón anunciaron este jueves 19 de marzo un proyecto estratégico de 40 mil millones de dólares para la construcción de pequeños reactores modulares (SMR, por sus siglas en inglés) en los estados de Tennessee y Alabama, marcando un hito en la alianza energética y de seguridad entre ambas naciones. El anuncio fue dado a conocer tras una reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en la Casa Blanca.
El proyecto nuclear será ejecutado por la empresa conjunta GE Vernova Hitachi, especializada en tecnología de reactores avanzados. Además, ambos países anunciaron una inversión adicional de 33 mil millones de dólares en instalaciones de generación de energía a gas natural en Pensilvania y Texas, como parte de un fondo más amplio que ya ha comprometido 36 mil millones de dólares en tres proyectos de infraestructura desde febrero.
En la declaración conjunta, las naciones aseguraron que estas iniciativas acelerarán el crecimiento económico y fortalecerán la seguridad energética, sentando las bases para una "Nueva Edad de Oro" en la alianza bilateral. Takaichi destacó que Japón y Estados Unidos "mantendrán una estrecha comunicación con miras a alcanzar la paz y la estabilidad en Medio Oriente", incluyendo la seguridad en el Estrecho de Ormuz y el suministro energético global.
En materia energética, Tokio confirmó su intención de desarrollar un proyecto conjunto para almacenar crudo adquirido de Estados Unidos, tras comprometerse a comprar anualmente 7 mil millones de dólares en hidrocarburos norteamericanos. Este acuerdo permitió a Trump reducir los aranceles sobre productos japoneses del 24% al 15%. Ambos países han liberado importantes cantidades de crudo de sus reservas estratégicas —172 millones de barriles por EE.UU. y 80 millones por Japón— desde el inicio de la tensión con Irán, con el fin de estabilizar los precios internacionales del petróleo.
En el ámbito de recursos estratégicos, las dos naciones finalizaron tres documentos de cooperación bilateral, entre ellos uno para el desarrollo de la extracción de lodos de tierras raras y otros minerales marinos en la zona de Minamitorishima, la isla más oriental del archipiélago japonés. Estos minerales son clave para la industria de alta tecnología y defensa.
En materia de defensa, Takaichi confirmó que se acordó avanzar en el desarrollo y producción conjunta de misiles, profundizando la colaboración militar entre ambos aliados. Este paso refuerza el compromiso compartido con la seguridad regional y global, en un contexto de creciente tensión geopolítica.