Durante una reunión bilateral en el Despacho Oval, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó un momento de profunda tensión diplomática al hacer una broma sobre el ataque japonés a la base naval de Pearl Harbor en diciembre de 1941. El comentario surgió al responder una pregunta sobre por qué Washington no habría informado a sus aliados sobre una supuesta operación militar contra Irán.
"Queríamos sorpresa. ¿Quién sabe mejor sobre sorpresa que Japón? ¿Por qué no me avisaron sobre Pearl Harbor?", dijo Trump, dirigiéndose a la primera ministra japonesa Sanae Takaichi.
Para Japón, el episodio también representa un capítulo doloroso, ya que desencadenó la participación total en el conflicto y culminó con las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Ambos países han evitado históricamente tocar el tema en contextos oficiales para preservar las relaciones bilaterales.
Este no es el primer incidente de Trump al abordar temas bélicos con tono sarcástico frente a líderes extranjeros. En enero, afirmó en Davos que sin la intervención de EE.UU., Europa estaría "hablando alemán". El año pasado, durante un encuentro con el canciller alemán Friedrich Merz, calificó el Día D como "un mal día para los alemanes", comentario que Merz tuvo que corregir al señalar que Alemania lo celebra como el inicio del fin del nazismo.
El último comentario ha generado críticas tanto en círculos diplomáticos como en redes sociales, donde muchos han calificado la broma como irresponsable e insensible, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas. La Casa Blanca no ha emitido aún un comunicado oficial respecto al incidente.