Un devastador incendio en una fábrica de autopartes en la ciudad de Daejeon, en el centro de Corea del Sur, dejó al menos diez personas muertas, 59 heridas y cuatro desaparecidas, informaron las autoridades este sábado 20 de marzo. El siniestro, que probablemente fue causado por una explosión, se desató el viernes 19 alrededor de las 13:18 horas y generó una intensa columna de humo que se extendió sobre el complejo industrial.
Según el Ministerio del Interior y Seguridad surcoreano, 25 de los heridos presentan lesiones graves, aunque no se ha confirmado si sus vidas corren peligro. Hasta la mañana del sábado, 28 personas permanecían hospitalizadas, cuatro de ellas intervenidas quirúrgicamente por fracturas y otras lesiones. Algunos trabajadores resultaron heridos al saltar desde edificios para escapar del fuego, mientras que otros sufrieron intoxicación por inhalación de humo.
Las labores de rescate comenzaron de inmediato, con el despliegue de más de 500 efectivos entre bomberos, policías y personal de emergencias, así como alrededor de 120 vehículos y equipos especializados, incluidos drones, un vehículo no tripulado con cañón de agua y dos robots de extinción para zonas de difícil acceso. Los rescatistas recuperaron los cuerpos de diez personas: uno en el segundo piso del edificio incendiado y nueve en lo que se cree era un gimnasio en el tercer piso.
Nam Deuk-woo, jefe de bomberos del distrito de Daedeok, indicó que el edificio principal fue destruido por el fuego y que inicialmente no fue posible ingresar por riesgo de colapso estructural. Tras enfriar la estructura con robots y realizar inspecciones de seguridad, los equipos lograron acceder a zonas colapsadas. Se cree que los cuatro desaparecidos podrían estar atrapados bajo los escombros.
Las autoridades recuperaron más de 100 kilogramos de sustancias químicas altamente reactivas del lugar para evitar nuevas explosiones. Los bomberos lograron contener el fuego y evitar que se extendiera a una instalación contigua. La causa exacta del incendio aún no ha sido confirmada, aunque testigos reportaron una explosión previa a la propagación del fuego.
El presidente Lee Jae Myung ordenó la movilización total de recursos para contener el incendio y apoyar las operaciones de rescate. La policía ya identificó a una de las víctimas mortales, mientras que se realizan pruebas genéticas para confirmar la identidad de los otros nueve fallecidos. Las autoridades continúan con inspecciones de seguridad antes de retirar los escombros y reanudar la búsqueda de los desaparecidos.