Las Fuerzas Armadas de Irán emitieron este viernes 20 de marzo una advertencia directa: funcionarios de Estados Unidos e Israel podrían ser atacados en cualquier parte del mundo, incluso en lugares públicos, turísticos o de ocio. La declaración se produce en medio de una creciente escalada en el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, que desde el 28 de febrero libran una guerra abierta por control militar y estratégico en Medio Oriente.
En un mensaje con motivo del Año Nuevo persa, el Noruz, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, afirmó que Estados Unidos e Israel han sido "derrotados" en su intento por debilitar a la República Islámica. Según él, ambos países albergaban la "ilusión" de que la eliminación de líderes como Alí Jamenei y otros altos mandos militares generaría miedo y desesperación en Irán, lo que les permitiría "dominar y dividir" al país. "Esa ilusión ha sido desmantelada", sentenció.
El nuevo líder supremo también negó cualquier implicación de Irán o sus aliados regionales en los recientes ataques registrados en Omán y Turquía. Atribuyó dichos incidentes a "maniobras engañosas del enemigo sionista", en clara referencia a Israel, al que Irán no reconoce como Estado. La retórica antiisraelí fue reforzada por el presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien llamó a la unidad nacional frente a las amenazas externas de EE.UU. e Israel.
Estas declaraciones coinciden con afirmaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró este mismo viernes que su país está "muy cerca" de alcanzar sus objetivos estratégicos en la guerra contra Irán. Entre ellos destacan la degradación de la capacidad de misiles iraníes, la destrucción de su industria defensiva, la neutralización de su Armada y Fuerza Aérea, y la imposibilidad de que Irán desarrolle un arma nuclear.
La situación en la región se mantiene altamente tensa, con movimientos militares en el Golfo Pérsico, alertas diplomáticas en países vecinos y una creciente preocupación internacional por un posible desbordamiento del conflicto. Expertos en seguridad advierten que las amenazas contra líderes en espacios públicos podrían marcar un cambio en la estrategia de confrontación, elevando el riesgo de incidentes de alto impacto en zonas civiles.