El alcalde de Coachella, Steven Hernández, se declaró culpable este martes de un delito grave por violar una ley de conflicto de intereses, tras admitir que votó a favor de un proyecto inmobiliario en el que tenía un beneficio económico directo. El caso se remonta a una votación realizada en 2023, cuando Hernández apoyó un desarrollo habitacional entre la ciudad de Coachella y la Asociación de Gobiernos del Valle de Coachella (CVAG, por sus siglas en inglés) bajo el programa Housing First.
Como parte de un acuerdo de culpabilidad negociado con la Fiscalía del Condado de Riverside, Hernández no enfrentará prisión, pero fue condenado a dos años de libertad condicional formal y deberá cumplir 200 horas de servicio comunitario. Además, fue inhabilitado de por vida para ocupar cualquier cargo público en el estado de California.
La acusación inicial incluía múltiples cargos, entre ellos perjurio y otros conflictos de interés, los cuales fueron desestimados como parte del acuerdo. Las autoridades determinaron que Hernández tenía un interés financiero en propiedades involucradas en el proyecto, lo que lo colocaba en una posición incompatible con sus funciones como funcionario público.
El Consejo Municipal de Coachella se reunió el miércoles para abordar la vacante generada por la renuncia de Hernández. Durante la sesión, los regidores discutieron la posibilidad de nombrar a un sucesor o convocar a una elección especial para cubrir el puesto vacante.
El caso ha generado atención en la región por sus implicaciones éticas y legales en la administración pública local. Autoridades locales reiteraron su compromiso con la transparencia y el cumplimiento de las normas de integridad gubernamental.