El Ministerio de Comercio de China determinó que las medidas arancelarias adoptadas por México contra productos procedentes de países sin tratado de libre comercio, entre ellos el gigante asiático, constituyen barreras al comercio y la inversión, según el resultado de una investigación concluida tras una revisión iniciada en septiembre de 2023.
En un comunicado, la cartera china señaló que, bajo su Ley de Comercio Exterior y el reglamento sobre investigaciones de barreras al comercio exterior, las acciones del gobierno mexicano incurren en prácticas proteccionistas y unilaterales. La investigación se abrió tras la propuesta de México de imponer gravámenes de entre el 5% y el 50% a 1,463 productos provenientes de China y otros países asiáticos, principalmente en sectores como textiles, aluminio y plásticos.
La medida, aprobada por el Senado mexicano en diciembre y con entrada en vigor prevista para el 1 de enero de 2026, ha generado tensiones en la relación comercial bilateral. Pekín expresó su "esperanza" de que México corrija estas prácticas, a las que calificó de erróneas, mientras que México insiste en que las acciones no están dirigidas específicamente contra China, sino contra cualquier nación con la que no tenga acuerdos comerciales vigentes.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendió la decisión durante una intervención en la 82 Asamblea Anual de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (Caintra), argumentando que las importaciones chinas llegan a precios que distorsionan el mercado nacional. "El acero chino entra a 150 dólares por tonelada, mientras nuestras industrias enfrentan costos superiores. Eso no es competencia leal", afirmó.
Ebrard destacó que las medidas buscan corregir condiciones desiguales en sectores estratégicos como textiles, calzado, acero y automotriz, donde, según dijo, los productos chinos podrían beneficiarse de subsidios o menores cargas fiscales. Asimismo, subrayó que las acciones de México son compatibles con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y recordó que China ha utilizado en múltiples ocasiones instrumentos similares para proteger su mercado interno.
El tema cobra relevancia en un contexto sensible: la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) prevista para este año, así como el creciente escrutinio de Washington sobre la presencia de empresas chinas en América del Norte. En febrero, el viceministro chino de Comercio, Li Chenggang, se reunió con representantes mexicanos en Pekín para abordar la relación bilateral, aunque por ahora no se han anunciado represalias concretas por parte de China.
México mantiene que su postura es técnica y no política, y reitera su compromiso con un comercio justo. No obstante, la decisión podría complicar las relaciones económicas con uno de sus principales socios comerciales asiáticos en un momento clave para la economía nacional.