El ministro de Energía de Rusia, Sergei Tsivilev, anunció que su país está enviando petróleo a Cuba como parte de una ayuda humanitaria, en un momento crítico para la isla caribeña, que enfrenta severos apagones por la escasez de combustible. La declaración fue emitida durante una conferencia del ministerio, aunque Tsivilev no ofreció detalles sobre volúmenes, frecuencia o duración de los envíos.
Este anuncio se produce tras la modificación realizada el jueves por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a una exención existente sobre las ventas de crudo y productos petrolíferos de origen ruso. Dicha medida ahora excluye expresamente transacciones relacionadas con Corea del Norte, Cuba y Crimea, limitando así las posibilidades de suministro indirecto de energía desde Rusia a estos territorios.
Según datos de LSEG, este año apenas dos petroleros con crudo importado han llegado a puertos cubanos. Un tercer buque con destino inicial a Cuba cambió su ruta el viernes hacia Trinidad y Tobago, lo que representa un nuevo revés para la isla, donde los cortes de electricidad se han vuelto cotidianos.
La solidaridad rusa con Cuba se intensificó la semana pasada, cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia expresó su "inquebrantable apoyo" tras declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó esperar tener el "honor" de "apoderarse" de la isla. Moscú calificó de preocupante la escalada retórica y defendió la soberanía de lo que denominó la "Isla de la Libertad".
El suministro ruso podría aliviar temporalmente la crisis energética en Cuba, aunque su sostenibilidad dependerá de las capacidades logísticas y de la evolución del marco sancionador estadounidense.