El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes 24 de marzo que Irán entregó a su gobierno un "regalo muy grande" relacionado con el petróleo y el gas, aunque no ofreció detalles concretos sobre la naturaleza de dicho gesto. Durante la ceremonia de juramentación del nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, Trump calificó el supuesto acuerdo como "muy significativo" y señaló que está "relacionado con el petróleo y el gas".
Al ser cuestionado sobre si el "regalo" implicaba la reapertura del Estrecho de Ormuz al tráfico energético, vía estratégica clave para el suministro mundial de crudo, Trump respondió afirmativamente: "Sí, estaba relacionado con el flujo y con el estrecho". No obstante, Teherán ha negado categóricamente estar involucrado en cualquier conversación para poner fin al conflicto que ya entra en su cuarta semana y que ha alterado las rutas energéticas globales.
Trump insistió en que el gesto no está vinculado al programa nuclear iraní, aunque reiteró su postura de que Irán "nunca tendrá un arma nuclear" y aseguró que la nueva dirigencia en Teherán ya lo ha aceptado. Esta afirmación surge tras el asesinato del líder supremo Ali Jamenei durante la campaña aérea conjunta entre Israel y Estados Unidos, cuyo sucesor, Mojtaba Jamenei, no ha aparecido en público desde entonces.
El mandatario estadounidense no reveló con quién específicamente negocia en Irán, limitándose a mencionar que se trata de una "persona de alto nivel". Confirmó que el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado global Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner participan en las conversaciones. No obstante, no aclaró si Witkoff y Kushner viajaron a Pakistán para reunirse con representantes iraníes, como informaron fuentes previas, ni si Vance se incorporará si las pláticas avanzan.
Por su parte, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, se ofreció como mediador en el conflicto. Este martes sostuvo una conversación con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y ofreció la mediación de Islamabad para contribuir a la estabilidad regional. Mientras tanto, Trump bromeó sobre el secretario de Defensa, Pete Hegseth, diciendo que "no quería que se resolviera" el conflicto, pues prefería continuar con los ataques a objetivos iraníes.