La ciudad de Los Ángeles se prepara para implementar un sistema automatizado de vigilancia vial con la instalación de 125 cámaras de velocidad en distintos barrios, tras la aprobación de un programa piloto por parte del Ayuntamiento. Las cámaras detectarán vehículos que excedan en al menos 11 millas por hora (18 km/h) el límite de velocidad establecido y, tras un periodo inicial de advertencias, enviarán multas directamente al propietario registrado del vehículo.
Según informó el Departamento de Transporte de Los Ángeles (LADOT), las ubicaciones fueron seleccionadas con base en datos de velocidades excesivas y accidentes frecuentes. Durante los primeros 60 días de operación, los conductores recibirán advertencias. Posteriormente, las infracciones generarán multas que comenzarán en 50 dólares. El sistema entrará en funcionamiento a partir del otoño de 2026, aunque aún no se ha confirmado si se colocarán señales que notifiquen la presencia de cámaras.
Funcionarios defienden el programa como una medida crítica para mejorar la seguridad vial. "Durante los últimos tres años, las muertes por tránsito han superado a los homicidios en la ciudad", afirmó Damian Kevitt, director ejecutivo del grupo de defensa Streets Are For Everyone. Lindsey Horvath Yaroslavsky, supervisora del Condado de Los Ángeles, destacó que el programa no solo podría salvar vidas, sino también generar ingresos significativos para financiar iniciativas de seguridad vial.
Los expertos legales indican que las multas emitidas por cámaras son cada vez más aceptadas por los tribunales, aunque su legalidad sin intervención policial directa aún genera debate. "Los jueces están empezando a aceptar este tipo de sanciones automatizadas", señaló el analista jurídico Royal Oakes.
No obstante, algunos residentes expresan escepticismo. Nicholas Cordeniz, habitante de North Hollywood, consideró que el efecto disuasivo podría ser temporal: "La gente aprenderá qué calles evitar". Maria Valverde Guzman teme que el sistema desincentive el paso por sus vecindarios, afectando la movilidad y la vida local. También han surgido preocupaciones sobre privacidad, aunque las autoridades aseguran que las cámaras solo capturan placas y no identifican a los ocupantes del vehículo.
El respaldo al programa se basa en resultados positivos en otras ciudades. San Francisco reportó una reducción del 72% en el exceso de velocidad y una caída del 42% en muertes viales tras instalar cámaras similares. Las autoridades de Los Ángeles insisten en que el sistema no será accesible para las fuerzas del orden y estará enfocado únicamente en la modificación del comportamiento de los conductores.