El Departamento del Tesoro de Estados Unidos confirmó que la firma del presidente Donald Trump será incluida en los nuevos billetes de un dólar que entrarán en circulación antes del 4 de julio, una decisión que marca un hito histórico y ha desatado un intenso debate jurídico y político.
En un comunicado, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, indicó que esta medida busca reconocer los "logros económicos" de la administración Trump. Será la primera vez que la firma de un presidente en funciones aparezca en un billete estadounidense. La firma de Bessent también será incorporada en el nuevo diseño.
La medida, sin embargo, ha generado críticas, especialmente del Partido Demócrata, que argumenta que viola la ley federal que prohíbe la representación de presidentes en ejercicio en moneda oficial. La única excepción registrada ocurrió en 1926, cuando el presidente Calvin Coolidge apareció en una moneda conmemorativa del 150 aniversario de la independencia de EE.UU.
El 19 de marzo, un comité federal de arte —integrado por miembros nombrados por Trump— aprobó un diseño para una moneda con la imagen del mandatario con los puños apoyados sobre un escritorio, basado en una fotografía oficial tomada en 2025 y exhibida en la Galería Nacional de Retratos de Washington. El diseño incluye la palabra "LIBERTY" en arco, las fechas 1776-2026, la leyenda "IN GOD WE TRUST" y una distribución de estrellas: siete a un lado y seis al otro. La denominación y el tamaño de la moneda aún están en discusión.
Aunque la Casa de la Moneda ya tiene luz verde para iniciar la producción, la decisión enfrenta cuestionamientos sobre su legalidad y conveniencia, en un contexto de polarización política. Analistas advierten que la medida podría ser impugnada ante tribunales, mientras que el gobierno insiste en que solo se trata de la inclusión de una firma, no del rostro del presidente, como diferenciador clave.