El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la renuncia de la fiscal general Pam Bondi, quien dejará el cargo en el transcurso del próximo mes. En su publicación oficial en la red social X, Bondi indicó que dedicará ese tiempo a “facilitar la transición” del Departamento de Justicia hacia su sucesor, Todd Blanche, antes de incorporarse al sector privado.
Blanche, quien ocupaba el puesto de subfiscal y fue abogado personal de Trump durante los litigios criminales en Nueva York y otras ciudades, asumirá la dirección interina de la Fiscalía federal. En su primer comunicado, el nuevo titular agradeció a Bondi por su “liderazgo y amistad” y reiteró su compromiso de “respaldar la ley y la seguridad”.
La salida de Bondi se produce en medio de crecientes tensiones entre la administración y la fiscal general, quien había sido criticada por sectores republicanos por su manejo del caso del financiero Jeffrey Epstein. A pesar de haber afirmado poseer la lista de clientes de Epstein, la información fue desmentida tras la presión de los demócratas.
Desde que Trump retomó la presidencia en enero de 2025, el Departamento de Justicia ha sido objeto de escrutinio por investigaciones contra figuras como el exdirector del FBI James Comey, la fiscal general de Nueva York Letitia James, la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook y el exasesor de seguridad nacional John Bolton. Además, una comisión del Congreso ha citado a Bondi para testificar en la investigación sobre el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
El anuncio se dio mientras el presidente asistía a una audiencia ante la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento, subrayando la continuidad de su política de presionar al sistema judicial para que persiga a sus adversarios políticos.