El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en un discurso nocturno que la guerra contra Irán está próxima a terminar. Según sus palabras, los "objetivos estratégicos fundamentales" de la Operación Furia Épica, iniciada el 28 de febrero, están a punto de alcanzarse, lo que permitiría una retirada parcial de las fuerzas estadounidenses en la zona en los próximos 15 a 20 años.
Trump agradeció al Ejército por sus acciones, incluyendo la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, y afirmó que Estados Unidos ha recuperado el respeto internacional. Señaló que, gracias a un acuerdo con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, EE. UU. se ha convertido en el principal exportador de petróleo.
En cuanto a Irán, el mandatario enumeró los logros de la campaña: la muerte del líder supremo Ali Jamenei, la destrucción de misiles balísticos, la aniquilación de la Armada iraní y la neutralización de grupos terroristas afines. Añadió que Irán ya no representa una amenaza real y que, pese a los intentos diplomáticos, el país se negó a frenar su programa nuclear.
El presidente advirtió que, durante las próximas dos o tres semanas, la región iraní será "brutalmente atacada". Los objetivos incluyen la infraestructura eléctrica y los campos petroleros, lo que, según él, provocará graves afectaciones para Irán. Mencionó a Emiratos Árabes Unidos, Israel, Kuwait, Arabia Saudita y Qatar como aliados en la operación, y declaró que Estados Unidos ya no protegerá a los países que dependen del estrecho de Ormuz, dejando su seguridad en manos de otras naciones interesadas, como Francia y China.
Trump reiteró que la Operación Furia Épica está cumpliendo o superando todos sus objetivos y que, una vez concluida, la seguridad del estrecho de Ormuz quedará bajo la responsabilidad de los países que dependen del tránsito petrolero.
La guerra, que lleva más de cinco semanas, ha generado un aumento generalizado del precio del petróleo y ha dejado, según organizaciones de derechos humanos, más de 3,900 víctimas. La comunidad internacional sigue observando con cautela los próximos movimientos de la administración estadounidense.