La Casa Blanca, bajo la dirección del presidente Donald Trump, anunció este miércoles que el plan original de diez puntos propuesto por Irán ha sido descartado. En su lugar, la administración estadounidense presentó una propuesta de paz “condensada”, distinta a la oferta iraní presentada a principios de la semana.
El rechazo se produce en el contexto de un alto al fuego de dos semanas, acordado el 7 de marzo entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura parcial del estrecho de Ormuz. A pesar de este avance, persiste la incertidumbre sobre la base sobre la cual ambas partes iniciarán las negociaciones, programadas para finales de semana en Pakistán.
La contraoferta iraní, entregada el lunes, contenía diez puntos clave: el cese de hostilidades contra Irán y sus aliados regionales, un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz, el levantamiento total de sanciones internacionales y la retirada de los miles de efectivos militares estadounidenses desplegados en Oriente Medio, entre otros.
Sin embargo, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, reiteró que la presencia militar estadounidense en la región se mantendrá para garantizar el cumplimiento del alto al fuego temporal. La administración de Trump, por su parte, insiste en que cualquier acuerdo futuro debe incluir garantías de seguridad que consideren los intereses estratégicos de Estados Unidos.
Las negociaciones en Pakistán, que se esperan para el fin de semana, serán cruciales para definir si la propuesta condensada de la Casa Blanca logrará sustituir al plan iraní y qué condiciones se impondrán a ambas partes para avanzar hacia una solución duradera.