La primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, negó de forma categórica cualquier vínculo estrecho con el fallecido pedófilo Jeffrey Epstein y su principal cómplice, Ghislaine Maxwell, durante una inusual comparecencia pública celebrada el viernes.
En su intervención, la esposa del presidente Donald Trump afirmó que los correos electrónicos intercambiados con Maxwell “no pueden calificarse como nada más que correspondencia casual”. Añadió que la primera vez que se cruzó con Epstein fue en el año 2000, en un evento al que asistió junto a su esposo, y que nunca mantuvo una relación cercana con el magnate.
Melania también denunció la proliferación en redes sociales de “numerosas imágenes y declaraciones” que describió como “completamente falsas”. En respuesta, instó al Congreso a convocar una audiencia pública para que las mujeres víctimas de Epstein puedan relatar sus experiencias y arrojar luz sobre el caso.
El tema de los documentos de la investigación contra Epstein ha sido una constante presión sobre la administración Trump desde el verano pasado. A pesar de que el Departamento de Justicia ha publicado cientos de miles de documentos, muchos de ellos censurados para proteger a las víctimas y no entorpecer investigaciones en curso, la polémica persiste. Analistas señalan que el descontento generado por la falta de transparencia pudo haber influido en la reciente destitución de la fiscal general del estado de Florida, Pam Bondi.
Esta es la primera declaración pública de Melania Trump desde que, en 2023, el foco mediático volvió a centrarse en las relaciones de diversas personalidades con el fallecido pedófilo.