El Internet Crime Report 2025 del FBI reveló que México recibió 1,782 transferencias provenientes de víctimas de estafas en internet, situándose en el segundo puesto mundial después de Hong Kong (1,858 operaciones). Este salto respecto a 2024, cuando el país registró 1,498 casos y ocupó el tercer lugar, marca un punto crítico para la economía nacional y la seguridad del sistema bancario.
El crecimiento de los flujos ilícitos se atribuye a la sofisticación de redes de ciberdelincuentes, que utilizan la infraestructura bancaria mexicana como nodo preferente para triangular fondos obtenidos mediante fraudes de inversión, criptomonedas, phishing y correos electrónicos empresariales (BEC). Las pérdidas globales por ciberdelitos superaron los 20,800 millones de dólares en 2025, un aumento del 26 % respecto al año anterior, y el fraude de inversiones representó el 65 % del incremento.
El reporte también destaca que México registró 1,654 denuncias ante el Centro de Denuncias de Delitos en Internet (IC3) del FBI, un alza de casi 500 casos respecto a 2024, ubicándose en el puesto 11 a nivel mundial y solo detrás de Brasil en América Latina. Los delitos más reportados fueron phishing, fraudes de inversión, extorsión digital y engaños en comercio electrónico.
Ante esta situación, el FBI ha reforzado la cooperación internacional mediante la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), logrando congelar cerca de USD 171,970,000 en 2025. El fiscal general interino de EE. UU., Todd Blanche, anunció el 7 de abril de 2026 la intensificación de acciones contra ciberfraudes, prometiendo investigaciones y sanciones tanto a operadores locales como internacionales.
El informe advierte que la falta de regulación en intercambios de criptomonedas y la rapidez de los movimientos de capital complican la labor de autoridades mexicanas, que deben fortalecer los mecanismos de prevención de lavado de dinero y la vigilancia de la banca para mitigar el riesgo de integración de fondos ilícitos.