Al menos 30 personas perdieron la vida este sábado dentro de la Ciudadela Henri, también conocida como Ciudadela Laferrière, una fortaleza declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y uno de los monumentos más emblemáticos del país. El incidente ocurrió en la zona norte del territorio, a unos 25 km de la segunda ciudad más importante de Haití, durante una visita masiva vinculada a festividades tradicionales.
Según los primeros informes, la causa de la tragedia fue la falta de oxígeno en las galerías subterráneas de la fortaleza, agravada por condiciones meteorológicas adversas —fuertes lluvias y vientos— que dificultaron la ventilación y el acceso de los equipos de rescate.
El alcalde de Cap‑Haitien, Patrick Almonor, indicó a la agencia EFE que el número de víctimas podría incrementarse, pues las labores de rescate continúan. En videos difundidos en redes sociales como Facebook y WhatsApp se observan cuerpos tendidos en el suelo y personas siendo trasladadas al Hospital General de la ciudad.
El Primer Ministro de Haití, Alix Didier Fils‑Aimé, expresó su consternación y aseguró que el gobierno ha movilizado recursos para atender a los afectados. Decenas de personas resultaron heridas y se reportan varios desaparecidos.
Las autoridades locales declararon estado de alerta permanente. La Comisión Municipal de Cap‑Haitien envió ambulancias y equipos de apoyo para las operaciones de rescate, evacuación y atención médica. Asimismo, el ayuntamiento de Milot coordinó acciones con autoridades departamentales y nacionales para brindar asistencia rápida y acompañamiento a las víctimas.
La Ciudadela Henri, construida a principios del siglo XIX tras la independencia de Haití, es un símbolo histórico que atrae a numerosos visitantes. El gobierno ha pedido a la población mantener la calma y la prudencia mientras se concluyen las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del derrumbe.
Se espera que las autoridades publiquen un informe preliminar en los próximos días, y que se refuercen las medidas de seguridad en sitios patrimoniales para evitar tragedias similares.