El Consejo de Ministros de España dio luz verde a un Real Decreto que abrirá la puerta a la regularización de aproximadamente 500,000 extranjeros que residen en el país sin papeles. La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo socialista de Pedro Sánchez, pretende garantizar derechos, facilitar la integración social y laboral, y ofrecer seguridad jurídica a empleadores.
El PP y Vox han anunciado una ofensiva jurídica y parlamentaria contra la iniciativa, calificándola de "barbaridad" y "sinsentido". Mientras el PP promete acciones en tribunales y en la Unión Europea, Vox exige la repatriación inmediata de todos los inmigrantes irregulares y la priorización de los españoles en el acceso a ayudas sociales.
Con la apertura del proceso, se espera que miles de personas presenten su solicitud, marcando un nuevo capítulo en la política migratoria de España.