En la rueda de prensa semanal del miércoles 15 de abril, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, presentó un render del proyecto que el presidente Donald Trump propone para conmemorar los 250 años de la independencia de Estados Unidos. El llamado United States Triumphal Arch mediría 76.2 metros, una cifra que, según la administración, representa un metro por cada año de la historia del país.
El arco se ubicaría en la rotonda conocida como Memorial Circle, una de las entradas principales a la ciudad, entre el Monumento a Abraham Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington. La estructura estaría coronada por una figura alada de la victoria y su base sería flanqueada por leones dorados.
Desde su regreso al poder, Trump, quien se formó como magnate inmobiliario, ha impulsado varios proyectos arquitectónicos de gran escala, entre ellos la propuesta de un salón de baile en la Casa Blanca. Sus detractores califican la iniciativa del arco como un intento de consolidar su legado personal y advierten sobre la posible alteración del paisaje urbano de Washington.
Los críticos también señalan que el proyecto, cuyo costo no ha sido revelado, podría desviar recursos de otras prioridades federales y generar controversia en una ciudad cuyo patrimonio histórico está protegido por estrictas normativas de planificación urbana.
Hasta el momento, no se ha anunciado una fecha de inicio de obras ni se ha presentado un estudio de impacto ambiental. La propuesta deberá pasar por los canales habituales de revisión y aprobación antes de su posible ejecución.