El Ejecutivo de Estados Unidos está listo para iniciar el proceso de devolución de los aranceles que el expresidente Donald Trump impuso mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y que la Corte Suprema declaró ilegales en febrero de 2024. Según los datos oficiales, el total recaudado asciende a 166 mil millones de dólares, cifra que el gobierno comenzará a reembolsar a los importadores que presenten la documentación correspondiente.
El anuncio llega después de que más de 3 000 empresas –incluyendo a gigantes como FedEx y Costco– presentaran demandas para acelerar sus reembolsos. La normativa establece que únicamente las entidades que pagaron oficialmente los aranceles pueden solicitar la devolución; los consumidores finales, que también vieron encarecidos los precios de los productos, no tienen derecho a una compensación directa.
El proceso, que se iniciará en los próximos días, implica la carga de documentos en un portal gubernamental recientemente habilitado. Empresas como la destilería Greenbar, representada por su cofundador Melkon Khosrovian, ya se encuentran registradas y esperan recuperar los casi 100 mil dólares que pagaron en aranceles sobre materias primas importadas.
El gobierno estima que, mientras se procesa el reembolso, el saldo pendiente generará 650 millones de dólares en intereses al mes, equivalentes a 22 millones de dólares al día. Sin embargo, la Casa Blanca no ha confirmado si interpondrá recursos judiciales para detener alguna de las devoluciones, lo que mantiene la incertidumbre sobre los plazos de pago.
El caso pone de relieve la singularidad del uso de la IEEPA por parte de Trump, la primera vez que un presidente estadounidense empleó esa ley de 1977 para imponer aranceles a gran escala. La decisión de la Corte Suprema no solo anuló la autoridad del ejecutivo para aplicar dichos gravámenes, sino que también obligó al gobierno a devolver los ingresos obtenidos.
Para los importadores, el reembolso representa un alivio financiero crítico después de haber absorbido o trasladado los costos a los consumidores. Algunas compañías han iniciado acciones colectivas con la esperanza de que los ahorros se repartan entre sus clientes, aunque hasta el momento pocas han anunciado compromisos públicos al respecto.
El proceso de devolución podría extenderse por varios meses, según funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, que se negaron a ofrecer entrevistas. Mientras tanto, la comunidad empresarial sigue vigilante, anticipando tanto la recuperación de fondos como los posibles obstáculos legales que puedan surgir.