El lunes, el Vaticano anunció la proyección privada del nuevo documental de Martin Scorsese, Aldeas: el último sueño del Papa Francisco, en la Filmoteca Vaticana de Roma. La cinta, que se exhibirá este martes 21 de abril, contiene fragmentos inéditos filmados durante las últimas semanas de vida del pontífice, antes de su fallecimiento en abril de 2025, y constituye el tributo cinematográfico oficial del primer aniversario luctuoso del Papa.
El proyecto nació de una petición personal que el Papa le hizo a Scorsese en 2023: “encontrar nuevas imágenes para comunicar el Evangelio en un mundo profundamente dividido”. En respuesta, el director creó un manifiesto artístico que combina la visión global del pontífice con la identidad de comunidades locales en Italia, Indonesia y Gambia, bajo la iniciativa de la fundación Scholas Occurrentes. Cada comunidad produce sus propios cortometrajes, ofreciendo una “Cultura del Encuentro” que da voz a las periferias, tal como deseó el Papa.
Entre los elementos más destacados del documental se encuentran la última entrevista filmada del Papa Francisco, donde reflexiona sobre la empatía, el perdón y su sueño de una humanidad conectada, y su regreso a Sicilia, tierra de sus antepasados, donde colabora con jóvenes locales en la creación de contenidos audiovisuales.
Scorsese, quien se ha definido como “un católico que se confiesa a través del cine”, retoma en esta obra los temas de fe y duda que ha explorado a lo largo de su carrera, desde La última tentación de Cristo (1988) hasta Silence (2016). El director ha señalado que el documental es un “acto de resistencia” que busca preservar el patrimonio cultural de los pueblos y difundir el mensaje del Papa a través del arte.
Por el momento, el acceso a la película está restringido a la audiencia privada del Vaticano. No se ha anunciado una fecha oficial para su distribución comercial o en plataformas de streaming, aunque se espera que, tras la presentación en Roma, se revelen los planes de exhibición para que el público mundial pueda conocer el “último sueño” del Papa Francisco a través de la lente de Scorsese.